martes, 28 de junio de 2016

NACE EL MITO

Marlene siempre afirmó que ella era creación de Josef von Sternberg y que sin su mano maestra no hubiera existido el personaje Dietrich. Por el contrario, el director, contrariando esta rotunda afirmación, dijo que Dietrich no hubiera sido lo que fue si no hubiera habido una materia prima preexistente. "Yo no le di a ella, algo que ella no tuviera ya" afirma en sus memorias el cineasta vienés. Tanto ella como él tienen razón en sus justos términos. Marlene fue pronto Dietrich en todo el mundo, creación de un maestro de la transformación, que brindó a su obra aquellas películas que mejor la mostraban. Marlene era, sin duda, Dietrich sin pulir en su fuero interno antes de la llegada de Sternberg; el mago de la luz y del barroquismo extremo enfatizó los atributos que naturalmente luchaban por ver la luz, El oropel del vestuario, la cámara, las luces y las sombras bien dispuestas hicieron el resto. El físico, algo rollizo, de los 20 devenía en lineas puras, perpendiculares que contrastaban por el efecto de la divina luz. La Marlene, carnosa, displicente, pícara y rotunda de El ángel azul, se convertía poco a poco en la Dietrich angulosa, etérea, elegante y casi inmortal en las películas que el artista Sternberg diseñó en los 30 para ella. Había nacido el mito.


lunes, 20 de junio de 2016

LA CREACIÓN DEL MITO

7 películas, 7 talismanes, 7 obras de arte realizó Marlene Dietrich con Josef von Sternberg. El ángel azul,  Marruecos, Fatalidad, El expreso de Shanghai, Capricho imperial, La venus rubia, El diablo es mujer. La década de los treinta, el cine americano y sobre todo, la consagración de una actriz y la creación del mito no pueden concebirse sin este ramillete de películas.


viernes, 17 de junio de 2016

EL DIRECTOR Y SU OBRA MAESTRA

Inventarse a una actriz y salir triunfante no es posible si no se es un genio, semidiós en la tierra de los sueños. Josef von Sternberg inventó a una actriz, o mejor dicho una idea hecha carne y oropel, su obra maestra fue moldear como un dios en un día de ocio y asueto a una mujer que miraba a cámara como nadie nunca lo hizo ni lo hará. Marie Magdalene von Losch se convirtió de la noche a la mañana en Marlene Dietrich, por obra y magia de un austriaco decadente, arriesgado y artista de la transformación. Las luces y las sombras de las que rodeó a su celestial creación fueron el decorado que enaltecía a su magna obra; el oropel de los vestidos con que la vistió fue el envoltorio, apabullante y barroquísimo, que recubría  a la mujer que siempre amó y (casi) nunca le correspondió. Sternberg la creó, o mejor dicho, desveló entre luces y sombras el prodigio de la mujer hecha esencia. Según él nunca creó a nadie nuevo sino que sacó a la luz, y nunca mejor dicho, todo aquello que ya resplandecía en un cuerpo rechoncho y prusiano.


Capricho imperial 

jueves, 16 de junio de 2016

LIBERTAD Y VIDA PÚBLICA

La libertad como lema y como bandera de una existencia sometida a la percepción de espectadores de todo el mundo. ¿Se puede ser libre, independiente, a la vez que tener una carrera a la vista de millones de personas, ser admirada, estudiada sin posibilidad, a menudo, de esconderse de las miradas inquisitoriales y críticas? Sí, ella fue capaz de llevar una vida pública, profesionalmente hablando, y una libérrima vida privada.


lunes, 13 de junio de 2016

...VISCERALMENTE ELLA

Visceralmente ella...Sin ninguna duda. Marlene supo ser ella misma en todos los momentos de su vida, sin someterse a nada ni a nadie, solo cuando ella por propia voluntad lo quería; el sometimiento amoroso a nivel intelectual, como fue con Ernest Hemingway o con Orson Welles, fue un sometimiento deseado, una forma, en principio paradójica, de ser libre por estar al lado de mentes lúcidas, innovadoras y vanguardistas. En el resto de parcelas de su vida, Marlene hizo literalmente lo que le dio la gana, a menudo contrariando y oponiéndose a lo que debería haber hecho en aquel momento o a lo que se esperaba de ella . Desde la separación de su descubridor y mentor, hasta la oposición tajante a formar parte de la Alemania nazi y defender la libertad allende los mares...Amorosa y sexualmente pasó por su corazón, y aún más por su cama, a todo lo más florido y granado del siglo XX, sin dejar de estar casada con Rudolf Sieber: el arrojo y la entrega visceral no anulaba el compromiso ni las buenas formas de una prusiana de educación esmerada y tradicional...



sábado, 11 de junio de 2016

SEXUALMENTE LIBRE...

Marlene y los hombres, Marlene y las mujeres...Su especial personalidad, de una rigidez prusiana y de una entrega casi litúrgica, hizo que Marlene amase de una particular manera. Fue conocida como una devoradora de hombres y de mujeres, sensualísima y arrolladora y quizá la realidad no fue así, si nos dejamos llevar por los comentarios de aquellos que la conocieron o por lo que minuciosamente cuenta su hija Maria Riva en la biografía que escribió sobre su madre. Marlene no llegaba a enamorarse en el sentido romántico de la palabra o solo, quizá, lo hizo de su admirado francés Jean Gabin. Marlene amaba con su cuerpo y se entregaba como acto de bienvenida o de agradecimiento a quien ella quería, a quien ella admiraba; se entregaba y se abandonaba totalmente para que esos, esas que la querían, pudieran gozar de ella, de su magnetismo y de su bondad. Marlene era el ángel custodio que velaba por aquellos que le prestaban pleitesía y siempre estaba dispuesta, o casi siempre, a amar si quien lo demandaba lo merecía. 
Su sexualidad, ambidiestra, libérrima y gozosa fue su arma de mujer atrayente y solicitada por todos y todas. Para ella dar y recibir amor no era algo excepcional y sin duda, lo practicaba y lo diseminaba por doquier, sin reparos, sin doble moral. Carnalmente no sentía el fuego de la entrega, para ella el acto sexual era una gimnasia agotadora y nada elegante, prefería la seducción, el juego, la sensualidad de la puesta en escena y el clímax intelectual de sentirse admirada, amada por aquel o aquella a quien en ese momento ella admiraba o incluso idolatraba...


domingo, 5 de junio de 2016

EL ANGEL AZUL XIII

Estrenos oficiales: 
Alemania el 1 de Abril de 1930 en Berlín.
Francia: 22 de Julio de 1930 en París.
USA: 5 de Diciembre de 1930 (Premiere) y 3 de Enero de 1930 (Estreno)
España: 9 de Enero de 1931

La película tuvo un éxito inesperado, de la noche a la mañana, literalmente, Marlene alcanzó el estrellato.


La novela de Heinrich Mann se reeditó en América y puso en su portada ilustración inspirada en la mítica película.
Hasta entonces no habíamos asistido a este tipo de lanzamiento, una actriz con cierta fama local encuentra la película que la lanzará al mundo y a la fama, tanto que rápidamente la llaman desde América para seguir su carrera en la gran fábrica de los sueños. Allí, en Estados Unidos, desarrollará una carrera de éxitos y continuará su camino hacía el infinito, hacia la eternidad.

jueves, 2 de junio de 2016